- Come una cena picante: aunque suene contradictorio, una cena picante favorece la sudoración y así se pierde calor antes de dormir. Eso si, en cantidades pequeñas, pues las cenas copiosas no ayudan a dormir ya que se esta haciendo la digestión.
El arroz contiene melatomina en pequeñas cantidades y puede a portar una pequeña ayuda a la hora de conciliar el sueño. - Utiliza un acumulador de frío: lo puedes deslizar por la almohada o colchón para mantenerlo fresco. También se utiliza la aliviar dolores de cabeza, migrañas e incluso tratamiento de belleza.
- Mantén oscura la casa durante el día: cuando los rayos del sol calientes penetran los cristales de la habitación, hacen efecto invernadero y calientan la estancia. Por lo que, es súper importante mantener las habitaciones oscuras.
- Bebe bedidas frías: El agua es el mejor hidratante pero si además esta fría, te mantendrá fresco por dentro e hidratado por más tiendo. Es ideal, meter una botella de agua en el congelador y dejar que se descongele durante la noche, por si necesitas beber agua.
Lo que no es ideal son bebidas con cafeína o teína. - Usar ventiladores de manera estratégica: el ventilador crea una brisa muy agradable que refresca la piel desnuda. Si lo pones al lado de una ventana abierta creará una brisa fresca.
